jueves, 3 de febrero de 2011

Mostaza, el color, en invierno


Lo que se puede hacer con lana. OlliesWoolies hizo este collar en lso colores que nunca imagine apreciar

En el kinder todos eran mas rapidos que yo y cuando habia que elegir las plastilinas me quedaba con la que nadie queria, seguramente la mezcla de pedacitos de colores, en fin, un color amarillo grisaceo, de apariencia barrosa, con pedacitos de arena y que me causaba LITERALMENTE nausea. Esa me parecia la actividad mas grotesca de todas, moldear con plastilinas repugnantes. Tambien reconocia que eran las mas ordinarias, las de la caja mas fea y mas vieja. Me gustaban las plastilinas de colores vivos que no nos dejaban usar! Con una de estas sensaciones me quede por que uno de esos dias, sintiendome tan mal y sin supervision alguna, (asi me imagino que fue la historia) baje muchisimas escalas mientras llovia -olia a lluvia- , seguramente buscando a la profesora. Llegue a una oficina donde conversaban adultas y que no me prestaban atencion. Ahi estuve parada hasta que senti que necesitaba llorar y poco mas. No tengo ni idea de como termino este episodio. En ese mismo lugar, otro dia y me parece que sin poder hablar, por que nadie pudo entender que me pasaba, encontre que un machucon terrible en mi dedo indice derecho, que algun nino me hizo tirando una puerta y logrando que perdiera la una por completo, merecio una pastilla tipo aspirina. Ni yo sabia que hacer con ella (nunca me habian dado una, especulo) ni esas senoras que hacer con una nina de casi 3 anos que no podia explicar que se habia lastimado. Nadie me ayudo, yo recuerdo como lo que hice fue poner la aspirina en la herida del dedo y el ardor...En el patio los ninos nos levantaban las faldas, nos tiraban arena y nos empujaban en las pocetas que no se para que habian instalado en linea alla afuera. Pasar por esas sin poderse comunicar debe ser la leccion de supervivencia mas determinante de la vida. Entrar al Jesus Maria fue una liberacion. Aqui vivi los mejores 3 anos de mi vida escolar a pesar de Silvia, hoy un nombre sin rostro, el terror del salon, la que pegaba, molestaba, gritaba, insultaba, destruia y no se quedaba quieta ni un minuto. Recuerdos irrelevantes de una vida.

Ahora mismo, como este blog lo demuestra, aprecio el color amarillo mostaza indeterminado. Los traumas de la casa de su nino, esa guarderia a la que me referi estan superados. Viviendo en el clima nordico es casi imposible rechazar algun color. El color se convierte en signo de vida de un paisaje generalmente monotono, sombrio.

3 comentarios:

solartevasquez dijo...

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡jamas supe de su sufrimiento en la casa de su niño!!!!!!!!! ¡qué sorpresa tan triste! pensábamos que le había ido bien y que como siempre, su liderazgo, aún a los 3 años brillaría con luz propia

Mariajaan dijo...

Sufrir, sufrir, no se...como cualquier peque! Lo que no se imaginan los papas por que como a esa edad uno no habla, ni articula apropiadamente lo que le pasa....Pero era feliz en el Jesus Maria, y en Pinares TAMBIEN!!!!!!!!!

dianamacia dijo...

Trae algo sobre Pinares... yo no tengo recuerdos de mi guarderia... solo me acuerdo de Pinares, no se si yo era feliz alli, se que lo fui mas en La Providencia!